Las puertas del poeta y algún verso feliz
Se dice que las puertas de entrada (a un noviazgo, un trabajo, una creación) se parecen bastante a las de la salida. Como si en la apertura, la cifra, apelando a un término borgeano, estuviese escrita. ¿Pero qué pasa cuando lo primero que se escribe está precedido de lo que se piensa al escribir? ¿Puede haber una conciencia previa de la propia obra? Me refiero a las líneas de Borges que anteceden...