Mientras las grandes capitales se pelean por una firma, en plena Mancha conquense ocurre lo imposible. Del 20 al 24 de octubre de 2026, El Pedernoso con 1.113 habitantes en 2025, en la comarca de La Mancha de Cuenca, celebra la 3ª edición de su Festival Literario Quijote Negro e Histórico con más de 30 escritores en plena actualidad, desde Premio Planeta y Premio Azorín hasta un magistrado del Tribunal Supremo y el Jefe Superior de Policía de Murcia. Cinco días, entrada libre, café y pastas del Club de Lectura y un gran evento sorpresa final. Esto no es un festival. Es una declaración de amor a la literatura desde la España vaciada.

Hay pueblos que esperan a que la cultura llegue. Y hay pueblos que salen a buscarla, la invitan a casa y le ponen café y pastas. El Pedernoso pertenece a los segundos.

Con apenas 1.100 almas, 56 kilómetros cuadrados de llanura manchega y 772 metros de altitud, este municipio conquense ha entendido algo que muchas capitales han olvidado: la literatura no necesita alfombra roja, necesita lectores. Y de esos, en El Pedernoso, hay de sobra.

Del 20 al 24 de octubre de 2026, el pueblo ha acogido la 3ª Edición del Festival Quijote Negro e Histórico–Festival Literario de La Mancha. Un nombre que no es casual. Aquí el Quijote no es un monumento, es un anfitrión. No es de extrañar que su comisario sea Manuel Avilés y que la organización recaiga en Mª Carmen Saiz, con el impulso del Excmo. Ayuntamiento de El Pedernoso con Ana María Cantarero Fresneda, su alcaldesa) a la cabeza y, sobre todo, del Club de Lectura local, que es quien cada tarde ofrece el café.

El programa es sencillamente desbordante para un municipio de este tamaño.

El 20 de octubre arranca con un golpe sobre la mesa: inauguración y una primera mesa con Carmen Posadas presentando en exclusiva su último libro recién editado, ‘El misterioso caso del impostor del Titanic’ —aun secándose la tinta— junto a María Reig (Sonó un violín en París), Vanesa Monfort (La Toffana) y Sonia Valiente (El reloj del fin del Mundo). Esa misma tarde, segunda mesa con Miguel Noguera (Cuando el uniforme se convierte en piel), Mireia Gallego rescatando a Aspasia de Mileto, Cris Echegoyen, embajadora del Quijote en Hungría y Premio Alexandre Dumas por Blitz, y Alejandro Gallo con su distópico Vallekas 2084. Modera Laura Conesa, poeta y directora de la Semana de Novela Histórica de Cartagena.

Durante cuatro días el ritmo no decae. El día 21 reúne a Rosario Raro (Premio Azorín por La novia de la Paz), Elena Álvarez (Premio Odilo), Nieves Muñoz y Miriam Rivero, por la mañana; y por la tarde a Joaquín Hernández, Amelia Noguera (La hija de Goya), Eugenia Sánchez y Ulises Bértolo. El día 22 es el de las miradas transversales: Vicente Magro, magistrado del Tribunal Supremo, con Nunca me marcharé; Emilio González Ferrín preguntándose ¿Qué es el Islam?; Obdulio López, presidente de la Semana de Novela Histórica de Cartagena; y Angelique Pfitzner, comisaria del Lloret Negre. Por la tarde, Óscar Beltrán de Otálora, Susana Fortes, Lide Aguirre y Félix García Hernán. Modera Sandra Aza.

El día 23, clausura oficial, pero con dos mesas de altísimo nivel: Rafael Tarradas Bultó (La protegida, El falsificador), Jaime de los Santos (El evangelio según Caravaggio) y Manuel Ríos Sanmartín; y para cerrar, Ignacio del Olmo, Jefe Superior de Policía de Murcia, con El lanzadestellos, el Doctor Alfredo Corell y Pedro Simón (Peligro de derrumbe). Modera Isabel Egido, periodista de Antena 3 y Onda Cero.

Y el 24 de octubre, el guiño quijotesco: Gran Evento Sorpresa. Porque en La Mancha, como en la buena novela negra, siempre queda un último capítulo que no te esperas.

¿Qué hace grande a este festival? No es solo la cantidad —más de 30 autores de primer nivel en cinco días— es el modelo. Aquí no hay cordones de seguridad. Hay moderadores que son escritores y concejales de cultura, como Julio Pernía. Hay café cortesía del club de lectura. Hay un pueblo que convierte su plaza en ágora literaria.

En tiempos de macro eventos urbanos, El Pedernoso demuestra que la descentralización cultural no es una consigna, es posible. Que un pueblo de 1.100 habitantes puede ser capital de la novela negra e histórica de España durante una semana. Y que el Quijote, 400 años después, sigue encontrando molinos a los que enfrentarse: esta vez, el olvido de la España interior.

Si amas la novela negra, la histórica, o simplemente crees que la cultura vive donde hay gente que la cuida, hacia finales de octubre tienes una cita obligada en Cuenca. No en la capital. En El Pedernoso.

 

Sociedad Cervantina de Alcázar de San Juan