En memoria de Enrique Suárez Figaredo

Desocupado lector viajero:
En 2023 edité Tras los pasos de Rocinante. Volumen I, la primera parte de una guía de caminos para seguir, sin perderse, las aventuras de don Quijote. Gran parte de la guía lo dediqué a dar nombre al lugar de don Quijote, su origen: Alcázar de San Juan. Y desde este lugar dibujé en el mapa de la Mancha el camino seguido en su primera salida de su casa hasta la venta donde fue armado caballero: la Venta de Manjavacas.

Mapa de la Primera Salida
A diferencia de multitud de afirmaciones y ensayos editados, que situaban unos esta aventura en la Venta de Puerto Lápice y otros en la de Quesada como las más probables, en Mi vecino Alonso (2010) identifiqué la Venta de Manjavacas, hoy desaparecida, como la venta a la que Cervantes lleva a don Quijote en su primera salida en solitario. De la misma manera, en La venta cervantina de Sierra Morena y el lugar de don Quijote (2012) contradije a quienes llevaban a don Quijote y Sancho Panza en su segunda salida a la Venta de Cárdenas en Despeñaperros, marcando en el mapa cervantino la Venta del Alcalde, hoy Venta de la Inés, al final del término de Almodóvar del Campo en el Camino de Toledo a Sevilla, donde Cervantes enmarca tantos capítulos y desde la que se adentran don Quijote y Sancho Panza en Sierra Morena.

Elección del Camino viejo a Mota del Cuervo
Desde 2023 he ido identificando lugares, caminos y parajes por donde transcurre la Segunda y Tercera Salida de don Quijote desde su casa. Un trabajo inicialmente de “gabinete”, en el que con la ayuda del Sistema de Información Geográfica (SIGNA), del Instituto Geográfico Nacional (IGN), he marcado en la primera edición del Mapa Topográfico Nacional 50 (MTN50) los caminos por donde Cervantes y sus coetáneos pudieron transitar a principios del siglo XVII, y por los que Rocinante pasó. Este primer mapa MTN50 se comenzó a dibujar en 1870 el mismo año de la creación del IGN, siguiendo los métodos más avanzados de la época en la creación de mapas. Las minutas realizadas a mano por los numerosos equipos de topógrafos recogían detalles planimétricos a escala 1:25000, incluyendo vías de comunicación desde sendas a caminos y carreteras, hidrografía, núcleos de población y sus límites administrativos. La extensa toponimia apuntada en las minutas ha llegado hasta nuestros días.
Una herramienta del SIGNA facilita la comparación del MTN50 con los mapas actuales realizados con las tecnologías más avanzadas en cartografía, por lo que es posible identificar los caminos actuales que coinciden con los “viejos” y que por haberse construido carreteras han quedado exclusivamente para uso agrícola o ganadero, en algunos casos tan deteriorados que pueden pasar inadvertidos. Para la guía, en algún caso he tenido que variar el trazado cervantino real para hacer el camino viable hoy, principalmente debido a cambios por los usos del suelo, permutas entre caminos públicos con privados o por la construcción de nuevas redes de comunicación y embalses.
Esta guía, de momento, solo recorrerá caminos manchegos. La Tercera Salida de don Quijote y Sancho Panza de su pueblo es inicialmente hacia Zaragoza. Después de pasar por El Toboso y alojarse en la casa de don Diego de Miranda el Caballero del Verde Gabán, don Quijote decid ir a visitar las Lagunas de Ruidera y la Cueva de Montesinos. Desde allí siguen el camino a Zaragoza saliendo de la Mancha por Cuenca. Finalmente, tras conocer el río Ebro ponen dirección a Barcelona sin pasar por Zaragoza. Tras ser derrotado en las playas de Barcelona por Sansón Carrasco, esta vez disfrazado como el Caballero de la Blanca Luna, don Quijote decide volver inmediatamente a casa a cumplir el retiro impuesto en las condiciones del desafío, entrando de nuevo en la Mancha por Cuenca. Es aquí, en Cuenca, donde la guía finalice la ida y donde comience la vuelta a casa en esta tercera salida. Por tanto, esta guía solo recorrerá caminos manchegos de Albacete, Ciudad Real, Cuenca y Toledo.
El Quijote es una novela que transcurre por caminos. Don Quijote, contrariamente a Sancho, en cuanto pasa unos días en cualquier casa o palacio decide salir de nuevo a ellos en busca de nuevas aventuras, que es por lo que ha decidido cambiar su placentera vida de hidalgo por la de caballero andante. Cervantes, aunque cita algunos lugares manchegos solo nombra a El Toboso y Barcelona como lugares de paso de don Quijote. Sin embargo, al trazar en el mapa los caminos de las tres salidas surgen muchos lugares que desde hoy tienen el privilegio de haber escuchado pasar por sus calles el paso cansino de Rocinante. Estos son, además de Alcázar de San Juan el lugar de don Quijote y Sancho, los lugares manchegos de paso en la guía:
Albadalejo del Cuende, Almodóvar del Campo, Campo de Criptana, Cervera del Llano, Ciudad Real, Cuenca, Fresneda de Altarejos, Herencia, La Parra de las Vegas, Las Labores, Monreal del Llano, Mota del Cuervo, Ossa de Montiel, Poblete, Puerto Lápice, Ruidera, San Clemente, San Lorenzo de la Parrilla, Socuéllamos, Sotuélamos, Valdeganga de Cuenca, Villar de Olalla, Valverde de Júcar, Villaescusa de Haro, Villarobledo y Villarrubia de los Ojos.
También, además de estos lugares, los caminos trazados pasan por los límites administrativos o lo atraviesan de estos otros:
Altarejos, Belmonte, Brazatortas, Carrión de Calatrava, Corral de Calatrava, Daimiel, El Cañavate, El Provencio, La Alberca, La Hinojosa, Los Hinojosos, Miguel Esteban, Munera, Pedro Muñoz, Santa María de los Llanos, Villalgordo del Marquesado, Villamayor y Villar de la Encina

De entre estos lugares adelanto estas singularidades, mucho más detalladas en la guía:
-Campo de Criptana es el lugar que albergaba esos más de treinta molinos de viento. Pero no es contra uno de los muy conocidos y fotografiados que hay en su Sierra contra los que lucha don Quijote sino contra uno de los que había en el paraje de los Siete Molinos.
Los Siete Molinos
-Puerto Lápice no simplemente es visto a lo lejos, sino que en su actual plaza se produce el encuentro y combate de don Quijote con el Vizcaíno.
-En el paraje de la Fuente de Navalcaballo de Brazatortas es donde es enterrado el cuerpo del pastor Grisóstomo.
-Mota del Cuervo, además de que en su término estaba la Venta de Manjavacas, donde fue armado caballero don Quijote, es el lugar de don Diego de Miranda el Caballero del Verde Gabán.
-Socuéllamos es el lugar de Quiteria, y donde en un prado a su entrada iba a celebrarse la boda con el rico Camacho.
-Ruidera da cobijo a don Quijote, Sancho Panza y al primo, donde además compran la soga para bajar a la Cueva de Montesinos.
-El Provencio es el lugar del rebuzno, última de las aventuras en la Mancha antes de seguir camino a Zaragoza.
-Cuenca. En uno de sus mesones tiene el encuentro entre don Quijote y don Álvaro Tarfe antes de seguir cada uno su camino a casa.
Tal y como hice en el primer volumen de Tras los pasos de Rocinante, después del trabajo de documentación estoy haciendo el de campo, recorriendo los más de 790 kilómetros que en total tienen la segunda y tercera salida, haciendo fotografías y anotando coordenadas de parajes cervantinos singulares, cruces y bifurcaciones de los caminos para que el lector en ningún momento se pueda sentir perdido. A principios del siglo XVII, los viajeros no necesitaban señalización ni aparatos conectados a ningún sistema de información o posicionamiento geográfico como ahora, solo preguntaban en los pueblos o las ventas a cuántas leguas estaban los cruces o parajes de interés para su viaje, ¡y no se perdían!

Mapa de la Segunda Salida
En la Primera Salida, además de identificar la venta donde es armado caballero marqué en el mapa los parajes donde Cervantes enmarca las tres aventuras en ella: La aventura de Andresillo, el cruce del falso libre albedrío de Rocinante y la aventura con los mercaderes toledanos que iban a comprar seda a Murcia. En esta Segunda Salida hay una parte de ella donde transcurren muchas aventuras. Entre la Venta de la Inés y la zona de la penitencia en Sierra Morena, en unos 15 kilómetros, se originan la batalla de los rebaños de ovejas, el encuentro con el cuerpo muerto, pasan la noche muertos de miedo junto a un batán, don Quijote le arrebata la bacía a un barbero, da libertad a unos galeotes, se encuentran con Cardeño y aparece Dorotea para convertirse en la princesa Micomicona. Es el espacio geográfico con más densidad de aventuras de todo el Quijote y que ya quedaron situadas precisamente en el mapa en Las aventuras de don Quijote en Sierra Morena (2017). La extraordinaria precisión en la descripción de los parajes que de esta zona hace Cervantes es, sin duda alguna, por haber sido recorrida esta parte del camino muchas veces en sus viajes a Andalucía como comisario de abastos. Hacerlo sobre una mula de alquiler, a su paso, le hizo componer su propio mapa mental de esta zona.
Dos ejemplos:
Al poco de dejar la venta, dice el narrador de la novela: «En estos coloquios iban don Quijote y su escudero cuando vio don Quijote que por el camino que iban venir hacia ellos una grande y espesa polvareda… Y la polvareda que había visto la levantaban dos grandes manadas de ovejas y carneros que por aquel mesmo camino de dos diferentes partes venían, las cuales, con el polvo, no se echaron de ver hasta que llegaron cerca» Para ver mejor la batalla, que según don Quijote en ese mismo paraje iba a suceder entre esos dos enormes ejércitos, propone a Sancho que «para que mejor los veas y notes retirémonos a aquel altillo que allí se hace, de donde se deben de descubrir los dos ejércitos…» Ya conoces perfectamente el desenlace: don Quijote toma partido por uno de los dos “ejércitos” baja la cuesta de aquel cerro y embiste con su lanza a varias ovejas y carneros, lo que provoca que los pastores defiendan a sus rebaños con pedradas lanzadas con certeras hondas: «llegó es esto un apeladilla de arroyo, y dándole en un lado le sepultó dos costillas en el cuerpo» (Q1, 18)

En medio del Valle de La Tejada, a 3 km de la Venta de la Inés, el Camino de Toledo a Sevilla, conocido como Camino de La Plata, pasa por encima del Arroyo del Robledillo y a unos 300 m al oeste hay un “altillo” de unos 35 m de altura. Para cualquier lector viajero de su época no le cabría duda que Cervantes había enmarcado esta aventura en esta parte del camino, en un valle donde dos rebaños de ovejas iban a beber agua al arroyo y en el que muy cerca de él hay un cerro. Arroyo y sus guijarros o peladillas que utilizan los pastores de munición contra don Quijote y un cerro para hacer de él un palco privilegiado en esta aventura cervantina.

Poco después, y tras la aventura del cuerpo muerto pasan la noche muertos de miedo por los golpes de un batán. Al amanecer, descubierto el engaño, se pone a llover «… y quisiera Sancho que se entraran en el molino de los batanes; más habíales cobrado tal aborrecimiento don Quijote por la pesada burla, que en ninguna manera quiso entrar dentro, y así, torciendo a la derecha mano, dieron en otro camino como el que habían llevado el día de antes. De allí a poco descubrió don Quijote un hombre a caballo que traía en la cabeza una cosa que relumbraba como si fuera de oro…» (Q2, 21)
En 2017 puse nombre al fantasmagórico batan cervantino: el Batán del Navarrillo, junto al Camino de San Benito. Don Quijote y Sancho habían dejado el Camino Real para cenar y buscar agua llegando cerca del batán. Como se aprecia en el detalle del mapa MTN50, dejando atrás el batán y «torciendo a la derecha mano» el camino de San Benito se une al Camino Real de La Plata, el que llevaban el día anterior, para encontrarse ahora con un barbero que precisamente iba a San Benito desde Conquista, al que por la fuerza le arrebata don Quijote su bacía para convertirla en el ya famoso Yelmo de Mambrino…
Pero no siempre es así. En las tres salidas hay distancias enormes entre una aventura y la siguiente, e incluso puede llegar a apreciar descuidos o incoherencias en el espacio tiempo de la novela, especialmente en la Segunda y Tercera Salida. Podemos preguntarnos si verdaderamente el cuento del Quijote está enmarcado en un espacio geográfico real o si el autor eliminó alguna aventura o intercaló otra en el texto sin cuidado. Ante estos supuestos “errores cervantinos” que han llenado cientos de ensayos y críticas, algunas nada más salir de la imprenta en 1615 y 1615, Cervantes se defiende y nos deja su punto de vista como autor del Quijote: «…como las obras impresas se miran despacio, fácilmente se ven las faltas, y tanto más se escudriñan cuanto es mayor la fama del que las compuso» (Q2, 3). Y también reparte las culpas, en boca de Sancho, con el propio trabajo del impresor: «A eso –dijo Sancho- no sé que responder sino que el historiador se engaño, o ya sería descuido del impresor» (Q2, 4)
Enrique Suárez Figaredo, en su magnífica adaptación de la novela para la Sociedad Cervantina de Alcázar de San Juan, anotaba «el elevado número de erratas contenidas en el texto cervantino», y cómo estas podían tener su origen en el mismo manuscrito del autor o en las interpretaciones de los cajistas de la imprenta a la hora de componer cada una de las páginas del libro. Afirmaba Suárez Figaredo, que no siempre llegaba a la imprenta un manuscrito limpio y con caligrafía clara del autor, además de que la práctica de los cajistas en componer las planchas les hacía recurrir a omitir o añadir palabras para ajustar el contenido a la página, y no siempre al final de la plana. Si no se revisaba bien el texto con el original podía quedar alterada la misma sintaxis del autor. Lamentablemente, el original del Quijote no se conservó.
¿Y por qué te cuento todo esto? porque el Quijote, al inicio, puede parecer un laberinto geográfico, pero después de familiarizarte con el entorno físico descrito en él deja de serlo. Esto ya lo has comprobado en la Primera Salida siguiendo los pasos de Rocinante a la venta donde don Quijote fue armado caballero, y la misma sensación tendrás al final de la guía, cuando tenga terminado de marcar en el mapa las dos siguientes salidas de Rocinante de su cuadra.

Mapa de la Tercera Salida
Esta última salida, editada en 1615, contiene mucha crítica hacia Alonso de Avellaneda, o como quiera que se llame realmente, quien escribió apócrifamente la Segunda parte del Quijote. Casi al final, Cervantes hace coincidir en un mesón a don Quijote y Sancho Panza con don Álvaro Tarfe, un caballero granadino que aseguraba haber conocido personalmente a don Quijote y a su escudero. Al reconocer don Álvaro que el don Quijote “avellanesco” que él conoció no es el auténtico don Quijote de la Mancha que ahora sí tenía delante de sus ojos queda totalmente refutado y criticado el falso Avellaneda.

Punto de bifurcación de los caminos Cuenca a Alcázar y Cuenca a Granada
Comen en el mesón, «llegó la tarde, partiéronse de aquel lugar, y a obra de media legua se apartaban dos caminos diferentes: el uno, que guiaba a la aldea de don Quijote, y el otro, el que había de llevar don Álvaro» (Q2, 72) Don Quijote iba desandando su camino a casa con el interés de ver desencantada en él a Dulcinea, está ya cerca de El Toboso y don Álvaro lleva camino de Granada. Al sur de Cuenca se produce la despedida de ambos caballeros en un punto del camino a unos tres kilómetros, una media legua, donde don Quijote sigue el Camino de Cuenca a Alcázar y don Álvaro el Camino de Cuenca a Granada, ambos caminos así están relacionados en el Reportorio de Villuga de 1546.
Luis Miguel Román Alhambra
Termino y edito este artículo el 20 de agosto de 2026. Hace un año nos dejaba Enrique en su querida Barcelona. QEPD querido amigo.
Para leer con tranquilidad:
Mi vecino Alonso (2010)
https://alcazarlugardedonquijote.wordpress.com/obra-completa/
La venta cervantina de Sierra Morena y el lugar de don Quijote (2012) https://alcazarlugardedonquijote.wordpress.com/wp-content/uploads/2012/12/tesela_49_sierra_morena.pdf
Las aventuras de don Quijote en Sierra Morena (2017)
https://alcazarlugardedonquijote.wordpress.com/sierra-morena/
Tras los pasos de Rocinante. Volumen I (2023)
https://alcazarlugardedonquijote.wordpress.com/tras-los-pasos-de-rocinante-i/