
Un total de 34 personas, entre ellas los periodistas José Antonio Guerrero (Agencia Colpisa) y Lourdes Maldonado (TVE), se dieron cita el sábado 1 de agosto para recorrer, de la mano de la Sociedad Cervantina de Alcázar, los rincones que vinculan a Alcázar de San Juan con Miguel de Cervantes y el Quijote
Alcázar de San Juan, 2 de agosto de 2026.- La Ruta Cervantin@lcázar vivió en la noche del sábado 1 de enero, dentro de la programación del Fin de Semana del Patrimonio que organiza anualmente el Ayuntamiento de Alcázar de San Juan, una de sus ediciones más multitudinarias, con una asistencia excepcional de 34 personas que agotaron todas las plazas disponibles. Entre el público inscrito se encontraban dos rostros muy conocidos del periodismo nacional: José Antonio Guerrero, de la Agencia Colpisa, considerada la primera agencia informativa de España por la calidad de sus contenidos, y Lourdes Maldonado, presentadora de Televisión Española, cuya presencia añadió un atractivo especial a la velada.
Ambos periodistas son entusiastas cervantistas, coleccionistas del Quijote y amigos de esta Sociedad Cervantina alcazareña, y se mostraron encantados de conocer de primera mano el patrimonio cultural que vincula a nuestra ciudad con Cervantes y su obra.
La actividad, coordinada por la Sociedad Cervantina de Alcázar, contó con la implicación de su directiva casi en pleno, que se repartió la conducción de la ruta a lo largo de todo el recorrido: Luis Miguel Román, Manuel Rubio, Enrique Lubián, Juan Miguel Ruiz y Constantino López guiaron con maestría y amenidad a los asistentes, provenientes de distintos puntos de la geografía española, por los principales hitos que atestiguan la profunda vinculación de la ciudad con el autor del Quijote y con la propia obra.
El recorrido arrancó a las 22:00 horas desde la Plaza de Palacio, donde Luis Miguel Román introdujo a los presentes sobre el objetivo de la ruta y habló en general de la que es considerada como la primera novela moderna y sobre la época en que fue escrita. A continuación, Constantino López habló de la historia del Quijote Cósmico, el busto que Eulalio Ferrer -santanderino exiliado en México tras la Guerra Civil y padre de la Fundación Cervantina de México- regaló a Alcázar de San Juan tras ser nombrado Hijo Adoptivo de la ciudad en 1992, inaugurado en julio de 1993. Román mostró a los presentes un ejemplar del Quijote en edición de Calleja, igual al que Eulalio Ferrer adquirió en 1939, camino del campo de refugiados de Argelès-sur-Mer, y que lo acompañó como libro de cabecera durante toda su vida.
En el atrio de la Iglesia de Santa María, la parroquia más antigua de la diócesis de Ciudad Real, fundada en 1226 y que este año celebra su octingentésimo (800) aniversario, Luis Miguel Román habló a los asistentes de la partida de bautismo de un niño llamado Miguel, hijo de Blas de Cervantes Saavedra y Catalina López, fechada el 9 de noviembre de 1558 e inicio de la tradición cervantina alcazareña que perdura hasta hoy.
Remarcó que en la partida de bautismo encontrada años después en Alcalá de Henares no aparece para nada el apellido Saavedra. También hablo de la relación de heridos que se recuperaron en el hospital de Mesina, tras la batalla de Lepanto, en la que aparecen dos personas llamadas igual, un Miguel de Cervantes y otro Miguel Cervantes. Este documento que enseñó a los participantes de la ruta, no se encuentra disponible al público, a día de hoy, en los archivos estatales.
Ya en la calle San Juan, Manuel Rubio recordó la casa de don Juan López Caballero y el linaje de los Barba y Vela, citando el pasaje del capítulo XLIX de la Primera Parte del Quijote en el que el propio don Quijote reivindica su parentesco con esta familia. Rubio también recuperó la historia de Alonso de Ayllón Gutiérrez de Quijada, bisnieto de López Caballero, y de la tutela que sobre su hija encomendó su esposa a Pedro de Cervantes (primo hermano de Miguel de Cervantes), un episodio que enlaza directamente con la descripción que hace el propio Cervantes de Alonso Quijano en el primer capítulo de la novela.
En la Plaza de Cervantes, antiguamente conocida como de los Rosqueros y de las Rubias y situada frente al solar de la casa natal del escritor, se rememoró la figura de Fray Alonso Cano Nieto, uno de los grandes valedores de Alcázar de San Juan como cuna del Quijote gracias a la tradición oral que le transmitieron testigos directos de la época de Cervantes, tradición recogida más tarde en el Proemio a la edición de 1780 de la Real Academia Española a cargo del Académico Vicente de los Ríos.
El cierre de la ruta corrió a cargo de Luis Miguel Román junto a las estatuas de don Quijote y Sancho Panza, obra del leonés Marino Amaya, que desde 1971 son imagen icónica de la Plaza de España y de la ciudad. Román presentó al público asistente el proyecto que ha impulsado la Sociedad Cervantina de Alcázar de solicitar a la Junta de Comunidades la declaración de Bien de Interés Cultural de carácter Inmaterial al legado que don Quijote y Sancho Panza han dejado al mundo, tanto en las letras, como en las artes y las ciencias.
Al término de la actividad, la directiva de la Sociedad Cervantina de Alcázar de San Juan agradeció al público su acogida masiva, así como la presencia de dos profesionales tan reconocidos del periodismo español como José Antonio Guerrero y Lourdes Maldonado, cuya asistencia refuerza la proyección de la ruta más allá del ámbito local.
Acabó recomendando a todos la lectura del Quijote, aunque fuese abriéndolo por cualquier página. Dijo estar seguro de que haciéndolo así siempre encontraremos que la novela nos interpela directamente y que su contenido es tan impresionante que siempre hallamos en ella frases que parecen dirigidas a cada uno de nosotros.
Sociedad Cervantina de Alcázar de San Juan