
Dedicado a todas las madres en este día, en recuerdo al homenaje que él hizo a la suya en la lectura de este hermoso manifiesto
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Día del Libro Castilla- La Mancha
23 Abril 2026
Mi madre me enseñó a leer. Mi madre me dio la vida, las vidas, mil vidas. Hace mucho tiempo, en un lugar de la Mancha, en nuestra casa de Alcázar de San Juan, sobre una mesa camilla con un brasero de picón, mi madre me enseñó a leer; me dio las claves para desentrañar y encadenar esos pequeños símbolos que son las letras y de las letras… a las palabras, las frases… los libros.
Mi madre me enseñó a leer libros que enseñan, instruyen, inspiran, calman, asustan, retan, deleitan, divierten, llaman, entretienen, enfadan, acompañan, nos consuelan. Mi madre me enseñó a leer libros que te hacen vivir, mirar, pensar, observar vidas y situaciones que probablemente no llegaré a vivir ni conocer y como decía nuestro paisano Miguel de Cervantes Saavedra: “El que lee mucho y anda mucho, ve mucho y sabe mucho.” Los mejores momentos en soledad y en compañía me los han dado y me los dan los libros.
Ellos son como el alma de la casa. Muchas veces me preguntan: ¿no te aburres nunca? Yo contesto y pregunto: ¿con un libro? ¡Nunca! Mi madre me enseñó a leer las obras maestras, las muy buenas, las buenas, las malas y las muy malas; no hay libro tan malo que no tenga algo bueno, de un libro siempre se saca algo.
Mi madre me enseñó a leer y a visitar las bibliotecas llenas de estanterías repletas de libros de mucha gente que te habla y te dice cosas al oído, a la mente, a la imaginación: Cervantes, Pessoa, Tirso, Lope, Tolstoi, Goethe, Lorca, Nieva, Vargas Llosa, María Moliner, Proust, Calderón, Machado, Valle-Inclán, Shakespeare, Pío Baroja, Molière, Conan Doyle, Ibáñez, Espronceda, Laforet, Saramago, Jorge Manrique, Mary Shelly, Villoro, Dante, Chéjov, Santa Teresa, Galdós, Dostoyevski, Unamuno, García Pavón, Tomeo, Platón, Lao-Tse…. Dios.
Mi madre me enseñó a leer Divinas palabras, El amor de don Perlimplín con Belisa en su jardín, El sulfato atómico, Lisístrata, Pinocho, El burlador de Sevilla, El diablo mundo, la Gatomaquia, El conde de Montecristo, Los miserables, la Divina Comedia, Las alegres comadres de Windsor, Pelo de tormenta, Blancanieves, La reina de las nieves, Tío Vania, Jerusalén liberada, El banquete, Plinio, El loco de los balcones, En busca del tiempo perdido, Las Moradas, Los misterios de la ópera, El Quijote, el Tao, Los Evangelios.
Mi madre me enseñó a leer para ser libre, “porque la libertad es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos”; para ser críticos y criticar; para analizar y mejorar; para que no piensen por uno, porque el pensamiento y el conocimiento nos hace libres y esa libertad nos la dan los libros. Historia, poesía, teatro, matemáticas, recetas, biografías, novelas, cómics, leyendas, cuentos, música. Mi madre me enseñó a leer y quiero decir que comprendí que las pantallas y las redes tontifican, que es volverse tonto, perturbarse.
Y que la lectura y los libros fortifican, dan vigor y fuerza y vida y liberan la mente, cambian la vida y nunca se agotan y hay que leer y releer. Un libro es como una medicina natural, estímulo para el cerebro y el espíritu. Así que llenemos las bibliotecas de esta nuestra maravillosa tierra que es Castilla-La Mancha.
Dejemos las trincheras y las barricadas de las pantallas, gritemos y susurremos todos con fuerza…
¡A LOS LIBROS!
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Emilio Gavira
Sociedad Cervantina de Alcázar y Gran Maestre del Legado de Sancho Panza