La expresión «la universidad andante de la Mancha» pudiera hacer referencia a la lectura de libros de caballerías por Alonso Quijano, que lo impulsó a convertirse en Don Quijote de la Mancha, a la sazón caballero andante, que le permitiría soñar con una vida más auténtica y aventurera, alejada de la rutina provinciana en la que vivía. Hasta aquí podría tener explicación este enunciado, si no fuera porque esta definición emana de la famosa Inteligencia Artificial.

Pero la historia que nos ocupa es otra y se gesta en la segunda mitad del siglo pasado, en 1966, cuando tuvieron lugar en Nueva York la Convención de la Modern Language Association (Asociación de Lenguas Modernas) y la American Association of Teachers of Spanish and Portuguese (Asociación Americana de Profesores de Español y Portugués) a las que asistieron numerosas personalidades hispanas, unas afincadas en la ciudad estadounidense y otras venidas de España. Entre las primeras se encontraba José García-Mazas (Ilustración 2), Decano de la Spanish Language School, Inc. en Nueva York y pionero de los cursos de doctorado español, que se había forjado una gran carrera en la Universidad Neoyorkina de Columbia (CUNY) y cuyo propósito siempre fue el de dar al español su lugar en la sociedad de EE.UU, para lo que tuvo un gran amigo y valedor en la persona de Archer Huntington, gran hispanista y creador de la Hispanic Society of America. Por la parte hispana coincidió en el acto con Don Ramón Bela y Armada del Instituto de cultura Hispánica, que contaba con una Sección en Estados Unidos, donde ejercía funciones de Jefe de Negociado en los Departamentos de Intercambio e Información; también coincidieron con Enrique Thomas de Carranza, gobernador civil de la provincia de Toledo entre 1965 y 1969.

Así, García-Mazas les propuso la creación de una “UNIVERSIDAD ANDANTE DE LA MANCHA”1 para estudiantes de español en EE.UU, cuyo principal fin era el de construir una serie de molinos de vientos en la “Ruta del Quijote”, que sirvieran como residencia a estos estudiantes de español, que se desplazasen hasta nuestro país. Promediaba que en cada molino podrían vivir diez estudiantes y su construcción se haría con su puesta en venta entre los “clubs” de español de las universidades norteamericanas, a razón de 2.000 dólares (unas 120.000 pts. del momento), a lo que también tendrían que colaborar las Diputaciones Provinciales o el Gobierno Español. Así los estudiantes de los Clubs alternarían su estancia en los molinos de distintos pueblos, conminando a estos a dedicar un edificio del municipio a biblioteca Cervantina y de los Clásicos españoles. Las lecciones impartidas serían las mismas que los profesores de las universidades madrileñas daban en sus clases o cursos de verano, serían videograbadas y proyectadas a los estudiantes americanos2 a los que se les retransmitirían por circuito cerrado de televisión –sufragado por el empresario neoyorquino Oscar Roy Chalk, propietario de numerosas empresa y de los periódicos en español de Nueva York El Diario de Nueva York y La Prensa-, que tendría su base en Almagro, población con antecedentes universitarios desde 1825, a los distintos “centros”, en los que los estudiantes tomarían las lecciones, independientemente del lugar donde se encontraran alojados. Además, se realizarán los exámenes correspondientes, que, suministrados por televisión, serían recogidos por el instructor de cada lugar y enviado a Almagro para su evaluación.

Este proyecto, tildado de “caballeresco” por el propio ideólogo del mismo –García Mazas- reclamará la ayuda de viejos amigos suyos como: el Presidente de la Diputación de Ciudad Real (D. José Mª Aparicio y Arce) y el Director del Instituto de Estudios Manchegos (Sr. D. José Mª Martínez Val), así como del Rector Magnífico de la Universidad de Madrid, puesto que las poblaciones donde se establecería pertenecían a su distrito universitario, a la facultad de Filosofía y letras (Decano D. José Camón Aznar), a los Ministerios de Cultura y Asuntos Exteriores (Director de Relaciones Culturales) y al Instituto de Cultura Hispánica (Dr. Gregorio Marañón Moya).

Los interesados van contestando a la propuesta con otras opciones, como la de en vez de construir molinos, construir ventas al estilo de las del siglo XVI (Ilustración 1) como residencias estudiantiles o, en su defecto, aprovechar algún edificio de los que queda inhabitado en estos pueblos como consecuencia del éxodo rural, claro precedente de la “España vaciada de hoy”, que, por desgracia, ya existía. Así la llamada “Ruta del Quijote” se vería plagada de estudiantes americanos ansiosos de aprender nuestra lengua, literatura e historia y así comprendernos mejor –anhelaba García-Mazas-.

Los municipios en los que originalmente se pensó que podía funcionar la idea fueron: Ocaña, Esquivias, El Toboso, Madridejos, Consuegra, Quintanar de la Orden, Tembleque, Almagro, Argamasilla de Alba, Ruidera, Campo de Criptana, Tomelloso, Huete, Belmonte, Montiel y Alcázar de San Juan, y otros tantos candidatos a establecer en ellos las residencias en forma de ventas, pero siempre primando aquellos lugares en los que existiesen mejores condiciones económicas para comenzar el proyecto y todo ellos a criterio de la Diputaciones Provinciales, Gobiernos Civiles y Dirección General de Información y Turismo (con Manuel Fraga Iribarne a la cabeza), a las que se les pone en conocimiento a través de carta3. A mediados del mes de febrero de 1967, García Mazas pregunta a los interesados qué pasó con la idea que les propuso (Ilustración 3) y de la que aún está esperando respuesta.

Así pues, definido ya el proyecto, comunicado a las autoridades provinciales, sólo quedaba preguntar por carta a las poblaciones que inicialmente mejor podían acogerlo y que tenían que cumplir con los siguientes requisitos: tener una casona de propiedad municipal para convertirla en venta/residencia de unas 25 o 30 plazas, contar con un aula para los residentes, poseer dormitorios con acceso independiente para chicos y chicas, estar dotados de comedor, sala de estar, biblioteca, duchas, piscina y aire acondicionado; también estarían dotadas de un equipo de video-magnetófono donde se proyectarían las cintas con las conferencias, que se grabarían en Madrid y se distribuirían por todas las poblaciones, desechando así la idea inicial de la retransmisión desde Almagro.

El 28 de febrero, desde los Gobiernos Civiles se cursa una carta a distintos municipios, de las que sólo tenemos constancia de los municipios toledanos4 de: Ocaña, Esquivias, El Toboso, Madridejos, Consuegra, Tembleque y Quintanar de la Orden, aunque hemos buscado en los archivos municipales de Alcázar de San Juan, Tomelloso, Campo de Criptana y Argamasilla de Alba sin encontrar ninguna referencia a este interesante proyecto. En ellas se informa al alcalde correspondiente del proyecto “Universidad Andante de la Mancha” con las condiciones ya comentadas y se pregunta si existe algún inmueble en la localidad, que se pueda adaptar a las exigencias solicitadas y lo transmitan cuanto antes a las autoridades provinciales indicando su precio y la cantidad que aportaría el municipio5

Los distintos municipios de los que tenemos constancia documental respondieron de la siguiente forma: el alcalde de Quintanar de la Orden, D. Enrique López-Brea Fernández, comunica6 (Ilustración 4), “que existe un edificio dedicado a “Mesón” desde tiempo inmemorial, cuyo propietario parece ser que estaría dispuesto a vender por el precio de 800.000 pts. Caso de adquisición del mismo para adaptarlo a “Venta”, este Ayuntamiento contribuiría a las obras con la aportación a pie de obra de la piedra necesaria para las mismas”. Sin duda alguna que el edifico del que se habla pudiera pertenecer a algún inmueble de las antiguas posadas que aún pervivían en la población: la de Trabuco (en Avda. Calvo Sotelo hoy San Fernando), la de Blanco (en c/José Antonio, hoy Grande), o alguna otra. El alcalde de Consuegra pregunta primero7, si el inmueble debe estar dentro o fuera del casco urbano y cuando se le dice que es preferible que esté dentro del casco8, responde que está dispuesto a colaborar, pero sería conveniente que se desplazase hasta allí alguna delegación del Gobierno Civil o de los responsables del proyecto para la elección del inmueble más adecuado9. El alcalde de Madridejos responde en su carta que no hay edificios disponibles en su localidad10. El alcalde de El Toboso aprovecha la contestación11 para posicionar a la población junto con Almagro, ya que la había visitado el Sr. García Mazas y quedó prendado de su ambiente “cervantino y manchego”, considerándola como punto intermedio para acceder a las otras sedes proyectadas. Pero también se queja de “la desidia y el abandonismo” que sufre una localidad que ha sido abanderada del “cervantinismo manchego” a nivel Internacional, para acabar contestando que “existen casas –una seguramente única-” (¿quizás se refiere a la de Dulcinea?), pero su contribución sería simbólica, aun cuando es consciente de no dejar pasar la oportunidad al amparo de la ayuda de los Ministerios de Educación y Turismo. El alcalde de Ocaña responde12, que no posee ningún inmueble de esas características y que habría que comprarlo a particulares con un coste estimado de 500.000 pts., aunque informa de la existencia del antiguo Asilo, propiedad de la Junta Provincia de Beneficencia, que podría servir para esos fines y la aportación económica del Ayuntamiento la cifra en el tanto por ciento que le corresponda. El alcalde de Esquivias contesta13, que hay tres edificios de propiedad privada, que pudieran servir para tal fin, uno de ellas sería la llamada casa de “Alonso Quijano”, que es la actual Casa-Museo Miguel de Cervantes; económicamente podría contribuir con 100.000 pts. si las anticipa la Diputación Provincial.

La “quijotil idea” de crear la Universidad Andante de la Mancha no llegó a materializarse, aunque no hay que negar el interés que suscitó en numerosos pueblos de La Mancha, que vieron en ella la posibilidad de evolución en su entorno rural, que ya se “vaciaba” como lo demuestran algunas de las respuestas consultadas de algunos Ayuntamientos y el hecho de disponer de un patrimonio (ventas, molinos, casonas, etc.), que ya estaba en desuso por el “imparable progreso”, que traería consigo los estudios de bachillerato en numerosas poblaciones (Quintanar de la Orden, Alcázar de San Juan o Campo de Criptana) y, algo más tarde, los estudios a distancia.

ESTE ARTÍCULO FUE PUBLICADO en la revista La Encina. Revista Cultural y de Actualidad”, año XLV, nº 249, pp. 14-15, abril 2025.

ZACARÍAS LÓPEZ-BARRAJÓN BARRIOS

-Académico Correspondiente por Quintanar de la Orden de la Real Academia de Bellas Artes y Ciencias Históricas de Toledo

-Miembro de la Sociedad Cervantina de Alcázar de San Juan

 

Notas:

1 Carta fechada el 3 de enero de 1967, AHPTO, Negociado R. Interm, Signatura-5.8-

2 Carta fechada el 1 de febrero de 1967, AHPTO, Negociado R. Interm, Signatura-5.8-

3 Carta fechada el 2 de febrero de 1967, AHPTO, Negociado R. Interm, Signatura-5.8-

4 Agradecemos al Archivo Histórico Provincial de Toledo (AHPTO) su atención en la facilidad para la consulta del expediente que contiene la información que ha servido de base para este trabajo, del que fue pionero en su web: LA UNIVERSIDAD ANDANTE DE LA MANCHA | AHPTO.

5 Cartas fechada el 28 de febrero de 1967, AHPTO, Negociado R. Interm, Signatura-5.8-

6 Carta fechada el 9 de marzo de 1967, AHPTO, Negociado R. Interm, Signatura-5.8-

7 Cartas fechada el 10 de marzo de 1967, AHPTO, Negociado R. Interm, Signatura-5.8-

8 Cartas fechada el 13 de marzo de 1967, AHPTO, Negociado R. Interm, Signatura-5.8-

9 Cartas fechada el 17 de marzo de 1967, AHPTO, Negociado R. Interm, Signatura-5.8-

10 Cartas fechada el 29 de marzo de 1967, AHPTO, Negociado R. Interm, Signatura-5.8-

11 Cartas fechada el 30 de marzo de 1967, AHPTO, Negociado R. Interm, Signatura-5.8-

12 Cartas fechada el 14 de abril de 1967, AHPTO, Negociado R. Interm, Signatura-5.8-

13 Ibidem.