Este título corresponde a la signatura de un documento guardado en el Archivo General de Simancas. No traten de encontrarlo en el Portal de Archivos Españoles (PARES), solo leerán “No se han encontrado datos”.

Este documento fue la estrella, porque nunca se había mostrado en público, en la exposición realizada en el Archivo General de Simancas, entre el 11 de octubre de 2016 y el 1 de marzo de 2017, con el título Cervantes en Simancas y en los Archivos Estatales. Contiene una carta de don Juan de Austria a su hermanastro el rey Felipe II (AGS_EST_LEG_1138, 37), firmada en Palermo el 19 de marzo de 1572, y una relación de personas a los que se les había recompensado principalmente por las heridas recibidas en la batalla de Lepanto (AGS_EST_LEG_1138, 38), compuesta el día 15 del mismo mes:

Con esta va la relación de las personas a quien se an repartido ayudas de costa a la mayor parte para se curar de las heridas que tuvieron en la batalla, y a otras para ayudarlas a la extrema necessidad en que estaban. No quiero disculparme de que la suma que se a dado aya sido mucha porque pienso haber servido a V. M. muy particularmente en ir ayudando a hombres tan necessitados y que también pelearon en ocassión tan onrada. Antes vuelvo a supplicar a V. M. de nuevo mande tener mucha quenta con que se haga merced a los que se señalaron en aquella ocassión para que ellos y los demás tomen ánimo de hacer lo mismo en otras semejantes como espero en Dios que lo harán.

Al Veedor general y contador e ordenado que saquen una relación de los soldados que an quedado mancos y maltratados de la batalla para enviarla a V. M. aunque a estas oras la mayor parte dellos se an ido a Nápoles y a essos reinos con cartas mías, que es lo que a mí me a tocado y con lo que les e podido ayudar.

Detalle del folio 1 del documento AGS_EST_LEG_1138, 37

La relación de personas realizada por el contador resume las cantidades entregadas desde poco después de la batalla hasta el día que se firma este documento, el 15 de marzo de 1572: «Relación de las personas a quienes por orden de su Alteza se han dado ayudas de costa desde los trece de noviembre del año mil quinientos y setenta y uno hasta quince de marzo mil quinientos y setenta y dos»

Detalle del folio 1 del documento AGS_EST_LEG_1138, 78

La importancia que tuvo en aquella exposición este documento venía porque en la relación de heridos recompensados estaba Cervantes, también conocido por el Manco de Lepanto, con veinte ducados.

Detalle del folio 5v del documento AGS_EST_LEG_1138, 78

Para dar aún más valor a este documento, los comisarios de la exposición señalaron que en esa misma relación de personas había otro Cervantes y con el mismo nombre que el autor del Quijote.

Imagen de la vitrina de la exposición. Fotografía y subrayado de Luis M. Román

En la tarjeta, junto a los documentos, se podía leer:

 

En la relación aparecen dos soldados con el mismo nombre, “Miguel de Cervantes” y “Miguel Cervantes”. El primero, el escritor, con otras trescientas noventa y seis personas, como expresa la relación, han servido señalada y particularmente el día de la batalla que se dio a la armada del turco [Lepanto] en que salieron heridos y mucha parte dellos mancos; el otro, forma parte de las trece personas que se alzaron con una galera turquesa y se vinieron desde La caramanía, con ella, hasta Mesina. ¿Podría haber sido alguno de ellos el Miguel de Cervantes huido hacía unos años de Madrid, o de Sevilla?

En la relación no están solo “hombres de mar y de guerra” embarcados en las galeras que seguían heridos cinco meses después, sino también quienes habían pasado por el hospital y habían ya partido a sus nuevos destinos, además de otras personas que  «para ayudarlas a la extrema necesidad en que estaban» se les repartió cierta cantidad de dinero. No son todos los heridos de la flota cristiana, sino solamente quienes iban embarcados en las galeras españolas y “hombres de guerra” de varias compañías de los Tercios españoles que fueron destinados en galeras de Sicilia, Venecia y de Juan Andrea Doria. Los heridos totales de la flota cristiana fueron muchos más, teniendo en cuenta lo comunicado por el propio don Juan de Austria, capitán general de la flota, a don García de Toledo poco antes de partir de Mesina: «Tengo conmigo 208 galeras, 26000 infantes, 6 galeazas y 24 naves».  

El resumen final del contador Padilla reafirma la intención de don Juan de premiar a quienes sufrieron heridas durante el combate:

Monta todo lo que assi se ha dado a las susodichas cuatrocientas y nueve personas de ayudas de costa por haber servido señalada y particularmente el día de la batalla que se dio a la armada del turco, a los siete de octubre mil quinientos y setenta y uno, con la de la Santa Liga, que salieron heridos y mucha parte dellos mancos, diez y siete mil sesicientos y seis escudos, dos reales y seis granos, de a diez reales cada escudo, en la cual suma van incluso quatrocientos y sesenta escudos que se han dado a trece personas de las que se alzaron y salvaron últimamente en una galera turquesa que se alzaron en La Caramanía y la trujeron a Mesina.

Analizando el documento encontramos relacionados “hombres de mar y de guerra”, caballeros y nobles españoles, cirujanos, oficiales de bastimentos, artilleros… y esas «trece personas de las que se alzaron y salvaron últimamente en una galera turquesa que se alzaron en La Caramanía y la trujeron a Mesina».

Detalle del folio 8 del documento AGS_EST_LEG_1138, 78

Al inicio del folio 8 podemos leer:

A trece personas de las que se alzaron con una galera turquesa y se vinieron desde La Caramanía con ella hasta Mesina se les dieron cuatrocientos y sesenta escudos en la manera siguiente:

[1] -A Martín Bueno que fue el que comenzó la platica de alzarse con la galera, cien escudos – 100 escudos

[2] -A Francisco de Guzmán spalder que mató al capitán de la galera cincuenta escudos – 50 escudos

[3] -A Casarín de la Cruz otro espalder otro tanto – 50 escudos

[4] -A Marco Moreno, renegado, con quien se concertó el negocio otro tanto – 50 escudos

[5] -A Martín de Nica, otro renegado por el mismo efecto otro tanto – 50 escudos

[6] -A Marco Vicencio Barbero, mozo de cámara que dio armas a los cristianos veinte escudos – 20 escudos

[7] -A Juan de Tavormina el otro mozo de cámara que hizo el mismo efecto otro tanto – 20 escudos

[8-13] -A Diego Díaz, Nicolás calabrés, Moreto calabrés, Miguel de Palermo, Francisco de Palermo y Simón napolitano que se hallaron desherredados al tiempo que se alzaron con la dicha galera y ayudaron veinte escudos a cada uno, que son ciento y veinte escudos – 120 escudos

¡Ninguna de estas valientes trece personas era uno de los dos Cervantes, tal y como se afirmaba en la exposición! El primero de los Cervantes lo encontramos en el folio 5v y el otro en el folio 8v, precisamente el último de las personas que componen esta relación.

Entre los “hombres de mar” resultaron heridos o recompensados económicamente el patrón y tres cómitres de la galera Real, y cinco pilotos.

Los “hombres de guerra” fueron los heridos más numerosos, sin duda alguna, teniendo en cuenta que los Tercios embarcados en las galeras fueron cuatro: el Tercio de Nápoles a las órdenes de don Pedro de Padilla con doce compañías y un total de 1756 soldados, el Tercio de Sicilia a las órdenes de don Diego Enríquez con catorce compañías y un total de 1944 soldados, el Tercio de don Lope de Figueroa con dieciséis compañías y 2208 soldados,  y  el Tercio de don Miguel de Moncada con once compañías y 1806 soldados. Cada compañía de infantes embarcada tenía a su mando un capitán. Del total de cincuenta y tres capitanes embarcados, cuarenta resultaron heridos, la gran mayoría. Cuarenta y un alféreces y cuatro sargentos también sufrieron algún tipo de herida que los obligó a estar durante algún tiempo en el hospital.

Además de la infantería a sueldo de los Tercios, también se embarcaron caballeros de distintas órdenes militares, nobles y gentilhombres junto con varias decenas de soldados y servidores a su costa, estando repartidos entre todas las galeras españolas. Setenta caballeros y nobles resultaron también heridos.

 

Es muy posible que la gran mayoría de las personas relacionadas sin cargo reconocido en esta relación fuesen soldados y otros componenetes de los Tercios, así como soldados y sirvientes de caballeros y nobles.

Las galeras iban para la ocasión especialmente artilladas con cañones, culebrinas, falcones y otros armamentos que eran cargados y manejados por artilleros. No se relacionan sus nombres, pero son trece los artilleros recompensados con ocho escudos cada uno junto a su capitán, este con cuarenta escudos.

En cada galera iban también cirujanos preparados para prestar los primeros auxilios a cuántos caían heridos. Don Juan de Austria reconoció su gran desempeño durante aquel largo día premiando «A los cirujanos de las compañías de España mil y quinientos reales de ayuda de costa por lo que trabajaron en curar las heridas…». De ellos, dos también resultaron heridos.

Tampoco se olvidó de quienes estuvieron al frente de los víveres embarcados, repartidos cuantiosamente el día anterior y la mañana de la batalla, premiando a los «oficiales de bastimentos» con cincuenta y cuatro ducados a repartir entre ellos.

En la gran mayoría de los relacionados no consta cargo alguno, aparte de los anteriormente mencionados, por lo que desconocemos qué cometido tenían en las galeras, excepto el soldado Luis de Almazán, premiado con diez escudos. Este soldado fue relacionado antes que el segundo Cervantes.

Detalle del folio 8v del documento AGS_EST_LEG_1138, 78

Las galeras navegaron ese día principalmente impulsadas por remos, movidos por miles de galeotes, la gran mayoría cumpliendo condenas por delitos cometidos en España. En este documento no se hace relación de ninguno. Es muy posible que viéndose libres de sus grilletes, por orden de don Juan de Austria, incluso los heridos emprendieran su nueva vida lejos de allí sin dejar rastro. O se habilitase otro hospital para esta “gente de remo” o chusma, como se les conocía en aquel tiempo. Hay que tener en cuenta que los hospitales militares no eran totalmente gratuitos, se les atendía a cambio de un real de su sueldo al mes y a excepción de los galeotes profesionales, la chusma no disponía de paga alguna.

Entre las personas heridas en la batalla,  y que también recibieron ayudas de costa, encontramos al embajador Gregorio Protonetary, al hijo del rey de Túnez el infante Muley y a una mujer, sí una mujer embarcada en una galera española, de nombre Roseta Ossorio, hija de Luis Ossorio, otro de los heridos. Y una tal don Lope de Vega, homónimo del gran poeta y dramaturgo madrileño, que por sus heridas recibió ochenta ducados.

Detalle del folio 6 del documento AGS_EST_LEG_1138, 78

Por la relevancia en la Monarquía Hispánica de alguna de estas personas, que estuvieron en aquella batalla y que resultaron heridos, me quiero parar en algunas de ellas en las que en su biografía se hace constar precisamente su presencia en tan importante batalla.

Detalle del folio 1 del documento AGS_EST_LEG_1138, 78

Don Guillén de San Clemente recibió por orden de don Juan de Austria ciento cincuenta ducados por sus heridas. Hijo de Pedro Juan de San Clemente, maestresala del rey Fernando El Católico, nació en Barcelona en 1539. Soldado distinguido en el campo de batalla, había servido  en las revueltas moriscas de Granada antes de embarcarse en la armada cristiana para la batalla contra el turco, para después servir en Flandes. Es nombrado caballero de la Orden de Santiago en 1580 por Luis Fernández Manrique, marqués de Aguilar y comendador de Socuéllamos, en presencia del rey Felipe II, siendo nombrado después embajador en Saboya y Praga, donde muere en 1608. Fue comendador del Horcajo y de Moratalla. 

Don Pedro de Ulloa nació en Portillo (Chile) en 1554. Con diecisiete años está en la batalla de Lepanto a bordo de la galera española San Francisco, por el centro de la flota cristina. Herido en el combate recibió setenta ducados. Después de curarse de sus heridas estuvo en las jornadas de Navarino, Túnez y La Goleta, donde resultó nuevamente herido, hecho prisionero y llevado a Túnez, donde estuvo cautivo durante dieciocho meses. En 1586, con treinta y dos años, embarcó hacia las Indias nombrado corregidor de Potosí. Después de pasar por distintos cargos es nombrado gobernador, capitán general y presidente de la Real Audiencia de Chile en 1621, donde muere en 1624.

Con muchas de estas personas pudo mantener Cervantes alguna conversación durante el tiempo de convalecencia en el hospital, y quizás entablar cierta amistad como para servirle de modelo vivo en su Quijote.

Detalle del folio 4v del documento AGS_EST_LEG_1138, 78

A Pedro de Bustamante le entregaron treinta ducados. No sabemos nada de esta persona, pero este nombre aparece en la primera parte del Quijote. Mientras estaban don Quijote y Sancho en la venta de Sierra Morena, el Cautivo les narra su estancia en Argel, como se escapa y llegan a las costas de Vélez Málaga, cuando hasta el grupo de cristianos llegan unos hombres a caballo alertados por un pastor, creyéndolos moros:

 

Sí, dije yo; y queriendo comenzar a decirle mi suceso y de dónde veníamos y quién éramos, uno de los cristianos que con nosotros venían conoció al jinete que nos había hecho la pregunta, y dijo, sin dejarme a mí decir más palabra:

¡Gracias sean dadas a Dios, señores, que a tan buena parte nos ha conducido! Porque, si yo no me engaño, la tierra que pisamos es la de Vélez Málaga, si ya los años de mi cautiverio no me han quitado de la memoria el acordarme que vos, señor, que nos preguntáis quién somos, sois Pedro de Bustamante, tío mío.

Apenas hubo dicho esto el cristiano cautivo cuando el jinete se arrojó del caballo y vino a abrazar al mozo, diciéndole:

¡Sobrino de mi alma y de mi vida! Ya te conozco, y ya te he llorado por muerto yo, y mi hermana tu madre, y todos los tuyos, que aún viven y Dios ha sido servido de darles vida para que gocen el placer de verte. Ya sabíamos que estabas en Argel, y por las señales y muestras de tus vestidos y la de todos los desta compañía, comprehendo que habéis tenido milagrosa libertad.

Este documento, magníficamente conservado, es un viejo conocido en los cajones del Archivo General de Simancas. Al menos se conoce su existencia desde 1849 cuando es copiado para don Luis López Ballesteros, director de la Real Academia de la Historia, el 24 de noviembre de 1849.

Detalle de la cubierta de la carta de don Juan de Austria

En la cubierta de la carta de don Juan de Austria, junto a su sello, aparece la anotación de la copia del documento y otra primera anotación: «Aquí dentro Miguel de Cervantes agraciado con 22 escudos de ventaja»

Detalle del folio 8v del documento AGS_EST_LEG_1138, 78
Detalle del folio 5v del documento AGS_EST_LEG_1138,

Es curioso que el autor de esta anotación se refiera al segundo Cervantes del documento (folio 8v): «-A Miguel Cervantes veinte y dos escudos – 22 escudos», junto a la anotación al margen de «ojo». El primer Cervantes (folio 5v) recibe 20 ducados, y junto al nombre una «X».

El paso de Cervantes herido por el hospital de Mesina es un hecho histórico documentado, ¿qué anotan los biógrafos cervantinos sobre esta parte de la vida del autor del Quijote?

Luis Astrana Marín en Vida ejemplar y heroica de Miguel de Cervantes Saavedra (1949):

En 15 de Enero de 1572 se dispuso le entregasen veinte ducados de ayuda de costa. Ocho días después recibió otros veinte, por una libranza suelta de gastos secretos y extraordinarios de don Juan. En 9 de Marzo le agregan veinte ducados de a once reales, «para acabar de curar de las heridas» (1), y en 17 del mismo mes, junto a otras personas beneméritas de la batalla, percibe veintidós escudos (2).

(1) «A 9 del dcho. Mes se dio cedula para el pagador Juan Morales de Torres, de veynte ducados de a onze reales a Miguel de cervantes de ayuda de costa para acabar de curar de las heridas que resçibio en la batalla».-Palermo. 9 de Marzo de 1572. (Archivo General de Simancas. Estado, libro 9, fol. 55)

(2) Justificación de ayudas de costa pagadas por órdenes de don Juan de Austria a diversas personas, «por lo bien que habían servido en la jornada del año pasado del mil quinientos y setenta y uno…» – «A miguel servantes -22 escudos. –Palermo, 17 de Marzo de 1572

Andrés Trapiello en Las vidas de Miguel de Cervantes (1993):

Cervantes pasó en el de Mesina unos cuantos meses, con el único alivio de las visitas del héroe de Lepanto, don Juan, que proveyó al hospital de su pecunio para el mantenimiento y cuidado de los enfermos, de modo que Cervantes, como el resto de sus compañeros, recibió en tres ocasiones un socorro de veinte ducados de las arcas del duque.

Jean Canavaggio, en Cervantes (2003):

Sólo hay una cosa segura: entre enero y marzo de 1572, recibió en tres ocasiones, lo mismo que sus camaradas, un socorro de veinte ducados, precio de los cuidados que le habían sido dispensados.

 

Jorge García López, en Cervantes: La figura en el tapiz (2015):

Así, por ejemplo, dos pagos realizados el mes de enero de 1572 en Mesina fueron «libranzas sueltas a favor de los heridos en la batalla de Lepanto», donde suponemos que Cervantes está internado recuperándose. Pero ya el 9 de marzo recibe en Palermo un pago «para acabar de curar las heridas que resçibió en la batalla», un pago que se repite el día 17 de marzo en Palermo.

José Manuel Lucía en La juventud de Miguel de Cervantes (2016):

El 23 de enero de 1573 en la justificación de las ayudas pagadas por orden de don Juan de Austria a 335 soldados que «habían quedado heridos, necesitados o maltratados» en la batalla de Lepanto, se encuentra Miguel de Cervantes, junto con su amigo Gabriel López Maldonado. Todos ellos reciben 20 ducados

En las libranzas de pagos realizados en el mes de marzo de 1572, que anota Astrana, aparecen dos Cervantes: «Miguel de cervantes» que recibe veinte ducados y «miguel servantes» que recibe 22 escudos. Están en documentos distintos, pero los nombres, y cuantías que reciben, son los mismos que encontramos en el AGS_EST_LEG_1138, que como anota el contador en él es la «Relación de las personas a quienes por orden de su Alteza se han dado ayudas de costa desde los trece de noviembre del año mil quinientos y setenta y uno hasta quince de marzo mil quinientos y setenta y dos», por tanto un resumen a enviar al rey.

¿Por qué no tuvo acceso Luis Astrana Marín a este documento tan revelador? y si lo tuvo ¿por qué no hizo referencia a él?

Como en el documento queda evidenciado, embarcados en las galeras españolas que lucharon en Lepanto estuvieron dos personas con el mismo nombre y el mismo apellido, que corresponden con el del autor del Quijote. Los dos quedaron heridos y los dos posiblemente mancos, el autor del Quijote sin duda alguna. Así lo afirmaba él mismo en el Prólogo de sus Novelas ejemplares (1613):

Llámase comúnmente Miguel de Cervantes Saavedra. Fue soldado muchos años, y cinco y medio cautivo, donde aprendió a tener paciencia en las adversidades. Perdió en la batalla naval de Lepanto la mano izquierda de un arcabuzazo: herida que aunque parece fea él la tiene por hermosa, por haberla cobrado en la más memorable y alta ocasión que vieron los pasados siglos ni esperan ver los venideros…

Dos Migueles y de apellido Cervantes en Lepanto y los dos heridos, ¿es este el motivo por el que algún custodio del cervantismo español decidió guardar este documento en un cajón, al menos ciento sesenta y siete años?

Si esto ha pasado así, ¿hay más documentos sobre la vida de Cervantes celosamente guardados en ese mismo cajón secreto?

¿Por qué en la exposición se muestra parte del documento, pero tratando de borrar al segundo Cervantes de la batalla de Lepanto camuflándolo entre trece valientes que liberaron una galera turca? ¿fue un simple error o fue intencionado?

Solicitada una copia del documento AGS_EST_LEG_1138, 77-78, esta la recibo desde el mismo Archivo General de Simancas el día 17 de marzo de 2017.  

Los datos generales de la flota cristiana y de la batalla son de Alessandro Barbero en Lepanto (2011) y las notas a las biografías de Guillén de San Clemente y Pedro de Ulloa están tomadas de Javier Arienza y Julio Retamal respectivamente en DBe RAH.

Las citas del Quijote y las Novelas ejemplares son de la edición digital de Enrique Suárez Figaredo:

Haz clic para acceder a 04072022122242.pdf

Haz clic para acceder a 29012019132713.pdf

                                          Luis Miguel Román Alhambra

 

PUBLICADO EN EL BLOG: ALCÁZAR LUGAR DE DON QUIJOTE