La ganadería en El Quijote, la figura de Juan Haldudo vecino del Quintanar ( y II)

07/10/2019 |

 

Marciano Ortega

 

Finalizaba el anterior artículo con el recuerdo a la festividad y conmemoración de San Pedro, patrón de los pastores, que un mes anterior habían regresado de pastar de los pastos de invierno en Andalucía, en Sierra Morena.

Este movimiento del desplazamiento de manadas generalmente lanar, principalmente grandes rebaños de ovejas, se denomina Trashumancia, ir a pastar al sur en el invierno y viceversa en verano, las llamadas dehesas de invierno y de verano que en El Quijote aparecía reflejada con la aventura de los rebaños, que se dirigían a los pastos del valle de Alcudia o Sierra Morena, (DQ I,XVIII).

Los rebaños de Quintanar se desplazaban a través de La Puebla de Almoradiel o de Miguel Esteban en busca de la Cañada Real Soriana Oriental1 o la Cañada Real Conquense1 que ambas confluían en Manzanares y desde allí por la misma Cañada se dirigían a Vilches (Jaén) donde pastaban los ganados desde noviembre a mayo. Los desplazamientos del ganado se realizaban conjuntamente a veces con rebaños de El Toboso, existía una gran confraternización entre los ganaderos de los pueblos limítrofes pues pasaban bastante tiempo junto en pastos limítrofes y haciendo uso común de recursos naturales como el agua del Pozo de los Machos.

En estas dehesas de Vilches se alquilaban tanto los pastos como casas para los pastores y corrales para las cabezas de ganado, previamente los ganaderos propietarios habían ido en el verano a ajustar los pastos en esta población.

Destacar que cercano al límite de los términos de Quintanar de la Orden con Los Hinojosos atravesaba el Cordel de los Serranos1 que se une con la Cañada Real de los Chorros, existiendo una indicación que la denomina como Cordel de los Serranos en el acceso a la finca de la Antigua.

Los rebaños de Quintanar al regresar de los pastos de invierno eran recibidos por sus familias por el camino Belmonte pues la mayoría de los rebaños tenían los corrales cercanos a esa zona, esta llegada de los pastores a sus casas era celebrado como un día de fiesta familiar, era el reencuentro de estos hombres con sus mujeres, hijos, y demás familias después de cerca de seis a siete meses en las tierras de Sierra Morena.

El folclore popular recoge está tradición de la trashumancia en una de las canciones más conocidas “Ya se van los pastores a la Extremadura, ya se queda la sierra triste y oscura; ya se van…, más de cuatro zagalas quedan llorando. Ya se van…, hacia la majada, ya se queda la sierra triste y callada”; por todo lo que representa como valor histórico, cultural y medio ambiental la Trashumancia ha sido declarada Patrimonio Cultural Inmaterial.

Esta canción popular nos lleva a la presencia de la mujer ganadera en El Quijote, Cervantes en varios capítulos menciona a la mujer en la ganadería con el oficio de pastora, pues el pastor Lope Ruiz en un lugar de Extremadura andaba enamorado de una pastora que se llamaba Torralba (Don Quijote I, XX).

Uno de los momentos cumbre de la obra El Quijote referente a la mujer lo encontramos con la presencia de la pastora Marcela, del que su bello discurso en el entierro de Grisóstomo, extraigo: “La honra y las virtudes son adornos del alma, sin las cuales el cuerpo, aunque lo sea, no debe de parecer hermoso. Pues si la honestidad es una de las virtudes que al cuerpo y al más adornan y hermosean, ¿por qué la ha de perder la que es amada por hermosa, por corresponder a la intención de aquel que, por solo su gusto, con todas sus fuerzas e industrias procura que la pierda? Yo nací libre,…”. (Don Quijote I, XIV); Cervantes elige una pastora de cabras para realizar un canto a la honra, la honestidad, la belleza, es un himno a la libertad de la mujer.

También se mencionan los animales domésticos como base alimenticia, así aparecen los que hacen de las bodas de Camacho una fiesta excelsa: «… carneros enteros, liebres.., gallinas, …, vientre del novillo estaban doce tiernos y pequeños lechones.. » (Don Quijote II, XX).

La presencia del queso en la novela cervantina es omnipresente conjuntamente con el vino, en el Quijote se presenta como un alimento que acompaña a Sancho Panza, a los pastores e incluso a los duques: “…diole las bellotas, y más un queso que Teresa le dio, por ser muy bueno, que se aventajaba a los de Tronchón; recibiólo la duquesa con grandísimo gusto, con el cual la dejaremos, por contar el fin que tuvo el gobierno del gran Sancho Panza, flor y espejo de todos los insulanos gobernadores” (Don Quijote II-LII)

Esta novela contiene una cantidad elevadísima de animales reales: caballos y yeguas, asnos y mulas, bueyes, ovejas, carneros y cabras, cerdos, toros, jabalíes, perros… Nos encontramos la presencia de piara de cerdos “Señores, yo soy un pobre ganadero de ganado de cerda, y esta mañana salía deste lugar de vender, con perdón sea dicho, cuatro puercos, que me llevaron de alcabalas y socaliñas poco menos de lo que ellos valían. (Don Quijote II-XLV).

La presencia del sector ganadero en El Quijote es constante, es un espejo de la importancia de la ganadería en amplias facetas de la vida económica, social, cultural… de la España del siglo de Oro, Cervantes así la dejó plasmada en los oficios, animales, en la vida del día a día de los pueblos y villas de la España de la Mesta del siglo XIII, que se mantuvo inalterable hasta bien avanzado el siglo XX.

Un deseo final, una vez que ya tenemos nueva corporación municipal, trasladarle la posibilidad de que se erija un monumento al personaje de Juan Haldudo y Andrés junto con Don Quijote en unión de la encina, es un homenaje que el pueblo

de Quintanar tiene en deuda con la novela y Miguel de Cervantes, un grupo escultórico esbelto que englobe la primera aventura quijotesca en tierras quintanareñas, la primera aventura del desfacedor de entuertos, que signifique la búsqueda y el relanzamiento del espíritu cervantino y quijotesco para el bien hacer de la cultura y el turismo, para la conquista del espacio y lugar que le corresponde en el mundo cervantino a la Muy Leal Villa Patria de Juan Haldudo.

 

Marciano Ortega Molina

 

1 Cartografía de las Vías Pecuarias. Ministerio Agricultura, Pesca y