La ganadería en El Quijote, la figura de Juan Haldudo vecino del Quintanar (I)

29/06/2019 |

Para celebrar hoy el día de San Pedro y San Pablo

14249962136_79006040d9_o El pastor con su cuerna y su grey (alrededor de 1905)[/caption]

A semejanza del capítulo anterior en esta ilustre revista de La Encina sobre la Agricultura, en este número nos acercamos a otro sector también vital de la vida económica y social de la época cervantina como fue la Ganadería con una gran presencia en El Ingenioso Don Quijote de la Mancha.

Una de las referencias históricas como son Las Relaciones Topográficas de Felipe II de 1575 respecto a Quintanar en la respuesta 25 se contesta: “En esta villa se vive…, es de criar ganado lanar e muy poco cabrio,… e de crias de ganados había cada año uno con otro dos mil es setecientas crias…”, nos refleja la existencia del ganado mayoritariamente de ovino en Quintanar, aunque en Castilla también era frecuente los rebaños de caprino y los más generalizado es que fuesen ganados mixtos de ovejas y cabras.

Nada más comenzar las andanzas de Don Quijote al llegar a la Venta ya nos habla de un estilo de vida del pastoreo de ganadería “En esto sucedió acaso que un porquero que andaba recogiendo de unos rastrojos una manada de puercos –que, sin perdón, así se llaman– tocó un cuerno, a cuya señal ellos se recogen…” (DQ I-II), pues era dado que un porquero o pastor sacase a los cerdos como las ovejas o cabras a pastar, los animales domésticos de cada casa, a una zona de pastos comunales  y a última hora del día los recogiese con la llamada de un cuerno para volver al corral de cada vivienda para ser ordeñadas; los dueños de las cabezas de ganado pagaban una pequeña cantidad conociéndose esta práctica como la dula, saliendo a subasta el puesto para para ejercer y llevar a cabo la dula. Esta práctica se ha mantenido en muchos pueblos hasta el siglo pasado.

Era muy curioso la llegada de la dula al pueblo conducidos por el porquero o pastor pues los animales comenzaban a correr como despavoridos para desplazarse a cada una de sus casas llevados por su intuición, por su olfato correspondiendo a los dueños dejarle la puerta abierta para el acceso.

Con un gran significado para Quintanar hay que resaltar que la primera aventura  nada más comenzar la novela después de salir ufano y tan contento de La Venta  Don Quijote por haber sido armado caballero de la orden de la Caballería, comienza su vida de “desfacedor” de entuertos y que sucediendo en los montes del Quintanar de la Encina con la siguiente cita “en la espesura de un bosque” del que salían las voces del labrador rico Juan Haldudo, vecino de Quintanar, y de su criado Andrés, que guardaba un hato de ovejas en aquellos contornos, al que azotaba atado a una encina“ (Don Quijote I- IV), nos describe dos clases sociales el hacendado y el sirviente, y menciona el rebaño dentro de un paisaje del monte mediterráneo con encinas, la riqueza de la convivencia ecológica del ganado dentro de los encinares, el perfecto ecosistema actualmente totalmente desaparecido ;  el ganado ovino es conjuntamente con el caprino las especies dominantes en Castilla del siglo XVII.

Para acarrear los ganados nada mejor que unos buenos perros y así aparecen al final del Quijote, en el momento transcendental de su vida, en el lecho en el tránsito a la muerte: “…el bachiller que se animase y levantase… y que ya tenía comprados de su propio dinero dos famosos perros para guardar el ganado, el uno llamado Barcino, y el otro Butrón, que se los había vendido un ganadero del Quintanar. (DQ II-LXXIV).

Don Quijote y Sancho llegaron “…junto a unas chozas de unos cabreros…” (DQ I-X) y en el siguiente capítulo: “se fue tras el olor que despedían de sí ciertos tasajos de cabra que hirviendo al fuego en un caldero estaban,…tendiendo por el suelo unas pieles de ovejas,... Sentáronse a la redonda de las pieles seis dellos, que eran los que en la majada había,…” (DQ I-XI), Cervantes lleva a los personajes a unas chozas que conjuntamente con el aprisco formaban las majadas lugar dónde reposaban los pastores y el ganado por la noche; construcciones típicas de nuestra zona el chozo y la cerca de piedra de las cuáles alguna se mantiene en pie en la fisonomía manchega.

¿Por qué en este mes de junio la publicación de esta colaboración? A parte de su carácter prodigioso en el mundo pagano al ser el mes del solsticio de verano con la celebración de la noche mágica de San Juan coincide con un tiempo eminentemente ganadero en nuestra tierra castellana y manchega, era el tiempo del retorno de la trashumancia desde los montes del sur a los pastos y rastrojos primaverales de la meseta, llegando los rebaños durante el mes de mayo.

Y en este mes de junio en ciudades y pueblos con tradición ganadera y lanar se celebra la festividad de San Pedro y San Pablo el 29 de junio, e incluso las ferias como en Burgos y Zamora, el patrón que veneran los pastores, que les protegía y que tienen el mismo mandato como dice la palabra del evangelio: “Apacienta mis corderos”; era tradición que el día del santo se producía, el intercambio de los mayorales, pastores, zagales, rochanos (1)… que cambiaban de casa, de patrón, que realizaban mudanza buscando mejor salario;  este hecho anual tiene el mismo parangón y significado que el 29 de septiembre cuando los trabajadores agrícolas cambiaban de casa de labor con el refrán“(fulano) ha hecho el San Miguel”.

Eran frecuentes las ermitas dedicadas a la advocación de San Pedro por el significado y relación tanto con la localidad como con los oficios, en este caso como la simbología cristiana pastor de rebaños, que se materializa en la erección de una ermita para su culto, estando ubicada muy cercana a Quintanar de la Orden en la Venta de don Quijote, pues en los siglos XIX y XX la propiedad de la tierra en esta parte del término toboseño era mayoritariamente de familias quintanareñas y que poseían ganado.

Marciano Ortega Molina (Sociedad Cervantina de Alcázar)

  • Fuentes: Relaciones histórico-geográfico- estadísticas de los pueblos de España hechas por iniciativa de Felipe II en 1575.
  • Don Quijote de la Mancha
  • (1) Rochano: Término de nuestra zona de La Mancha que define al joven ayudante del pastor.

 

 

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