Sobre la lectura del Quijote en los tiempos que corren

12/02/2020 |

grafico lecturs Quijote

Enrique Suárez Figaredo, quijotista barcelonés y miembro de la Sociedad Cervantina de Alcázar de San Juan

Vaya por delante mi felicitación a mi consocio Félix Patiño Galán por su artículo Venus, diosa de la belleza, publicado recientemente por los medios de comunicación. Es un análisis sintético y exento de dramatismo. Nos preocupe más, nos preocupe menos, así está el patio y aquí no hay  más cera de la que arde.

Bien dijo un grandísimo cervantista hace un siglo que “El Quijote es ese libro que todo español dice haber leído”. Y es lo bueno que quienes lo afirman creen decir la verdad, porque muchísimos lo han tomado en las manos alguna vez…; pero ¿hasta dónde llegaron? Y la gran pregunta: ¿por qué lo devolvieron a la estantería? Una encuesta del CIS (año 2015) recogió las razones más apuntadas: “el lenguaje en que está escrito” y que “es demasiado largo”. En los entresijos de aquella encuesta se esconde un dato particularmente inquietante: para la mayoría de lectores se trató de una tarea escolar.

De acuerdo: leer el Quijote exige esfuerzo al lector moderno (sólo lo completan dos de cada 10). En cuanto al lenguaje, hay que aceptar que Cervantes escribió el Quijote con el vocabulario y sintaxis de su época; pero no es demasiado largo: lo que sucede es que al lector común se le hace demasiado largo, que no es exactamente lo mismo. He ahí la clave del problema, porque lo del lenguaje puede resolverse con sutiles retoques, sin necesidad de hacer una carnicería en el texto. Más difícil es mantener el interés del lector de principio a fin. Tanto es así, que muchos de los miembros de la Sociedad Cervantina de Alcázar de San Juan reconocemos sin ambages que fue en la madurez cuando completamos la heroicidad de leer el Quijote de cabo a rabo. Es más: muchos de nosotros somos los únicos de nuestros familiares y amigos que puede decir en verdad que lo ha leído.

Pero, como decía don Quijote: “yo haré la enmienda, que modos hay de composición en la orden de la caballería para todo”. Hoy echando la vista atrás, sabemos qué es lo que cansa, qué es lo que aburre al lector primerizo. Hace dos años decidimos añadir a las publicaciones de nuestra web Las aventuras de don Quijote de la Mancha, nunca así contadas. En la oportuna coletilla está la posible solución a los problemas apuntados en la encuesta del CIS, porque nuestro Quijote… no me extenderé en los detalles que ya avanzó Félix Patiño en su artículo; sólo añadiré que en todo momento el lector tiene ante sí lo que esperaba leer. Así que… o ahora, o nunca.

ESF